Una coalición de organizaciones de apoyo a los inmigrantes lanzó el lunes en Miami una campaña nacional para pedir a la administración Trump que mantenga la protección migratoria temporal de la comunidad haitiana y centroamericana, conocida como TPS. Los activistas abogaron además por una solución permanente para cientos de miles de personas en Estados Unidos, que cuentan con el Estatus de Protección Temporal.

Los líderes de la iniciativa aprovecharon para recordar a la comunidad haitiana que hoy (lunes 24 de julio) es la fecha límite para solicitar a una extensión del TPS por seis meses.

“Si no lo hacen se quedarán sin ningún tipo de protección”, advirtió Marleine Bastien, presidenta de la organización de Mujeres Haitianas de Miami, FANM Ayisyen nan Miyami.

“Estamos advirtiendo que Haití y los países centroamericanos no están en la capacidad de recibir a todas las personas que se verían afectadas si acaba la protección temporal”, declaró Bastien.

La campaña surge en medio de la tensión y el temor que se vive en la comunidad inmigrante, luego de que en mayo el Secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, John Kelly, anunciara su intención de terminar el programa que protege a 58,700 haitianos desde el 2010, tras el terremoto que devastó la ciudad de Port-au-Prince.

El TPS para los haitianos iba a vencer este mes. Sin embargo, Kelly anunció posteriormente que la protección para la comunidad haitiana se extendería por seis meses. La prórroga empezó el sábado 22 de julio.

Una coalición de organizaciones de apoyo a los inmigrantes lanzó el lunes en Miami una campaña nacional para pedir a la administración Trump que mantenga la protección migratoria temporal de la comunidad haitiana y centroamericana, conocida como TPS. Los activistas abogaron además por una solución permanente para cientos de miles de personas en Estados Unidos, que cuentan con el Estatus de Protección Temporal.

Los líderes de la iniciativa aprovecharon para recordar a la comunidad haitiana que hoy (lunes 24 de julio) es la fecha límite para solicitar a una extensión del TPS por seis meses.

“Si no lo hacen se quedarán sin ningún tipo de protección”, advirtió Marleine Bastien, presidenta de la organización de Mujeres Haitianas de Miami, FANM Ayisyen nan Miyami.

“Estamos advirtiendo que Haití y los países centroamericanos no están en la capacidad de recibir a todas las personas que se verían afectadas si acaba la protección temporal”, declaró Bastien.

La campaña surge en medio de la tensión y el temor que se vive en la comunidad inmigrante, luego de que en mayo el Secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, John Kelly, anunciara su intención de terminar el programa que protege a 58,700 haitianos desde el 2010, tras el terremoto que devastó la ciudad de Port-au-Prince.

El TPS para los haitianos iba a vencer este mes. Sin embargo, Kelly anunció posteriormente que la protección para la comunidad haitiana se extendería por seis meses. La prórroga empezó el sábado 22 de julio.

El TPS para hondureños y nicaragüenses vence en enero, para los salvadoreños en marzo, y los inmigrantes y activistas temen que no se les permita renovar el estatus tras la fecha de vencimiento.

“[El presidente Donald] Trump dijo que perseguiría a personas indocumentadas, no ha personas protegidas por estatus temporal”, dijo María Rodríguez, presidenta de la Coalición de Inmigrantes de la Florida. “Estas familias están asentadas en esta comunidad, tienen hijos, trabajos, negocios y contribuyen a la sociedad. Esperamos que nuestros líderes puedan buscar una solución permanente a su estatus”.

El TPS ha estado en vigor para hondureños y nicaragüenses desde 1998, para salvadoreños desde el 2001 y para haitianos desde el 2010.

Una de las personas que teme perder la protección es Orlando López, un hondureño de 55 años, que llegó a Estados Unidos en 1999, luego de la catástrofe causada por el huracán Mitch. López ahora tiene una empresa de transporte y emplea a 10 personas. Sus hijos viven en Honduras y el es el sostén de su familia.

“Ya tengo una vida hecha aquí, gracias a mi trabajo he podido pagar los estudios universitarios de mis hijos en Honduras”, contó López, quien pertenece a la Organización Hondureña Integrada Francisco Morazán de Miami, que apoya a inmigrantes como él. “No quiero imaginar el caos que se formaría en mi país si toda esta gente tiene que regresar”.

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