Nuevos documentos dan luz sobre los métodos de tortura de la CIA

La Agencia Central de Inteligencia ha publicado 50 documentos desclasificados que detallan su uso de técnicas de interrogación brutales contra sospechosos de terrorismo tras los ataques del 11-S.

La publicación fue en respuesta a una demanda bajo la Ley de Derecho a la Información presentada por la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU, por sus siglas en inglés).

 Los documentos revelan una serie de memorandos que detallan métodos de investigación que el presidente Barack Obama ha calificado como «tortura» pero que a los que la CIA se refiere como «interrogatorio expandido» y que también han sido llamados como «técnicas mejoradas de interrogación».

En un documento titulado «descripción de presiones físicas», potenciales presiones físicas y psicológicas son discutidas para incluir una bofetada, el uso de pañales, «insectos» y «falsos entierros».

«Una posibilidad es amenazar con poner insectos punzantes en la estrecha caja de confinamiento con» el detenido «pero en realidad poner insectos inofensivos», dicen los documentos.

También dice que un «entierro falso» podría involucrar el poner a un prisionero en una estrecha caja de confinamiento que asemeja a un ataúd. La caja tiene agujeros escondidos que evitan la sofocación».

En un parte en gran medida censurado enviado el 12 de agosto de 2012, el autor desanima a los empleados de la CIA de usar «lenguaje especulativo sobre la legalidad de las actividades» y de realizar «llamados de juicio sobre su legalidad». La nota concluye diciendo que «ese lenguaje no ayuda».

Otro oficial de la CIA escribió sin rodeos en un correo electrónico que el programa de interrogatorios era un «choque de tren esperando a pasar y que yo intento salirme al demonio del tren antes de que ocurra».

Mucha de la información contenida en los documentos ya había sido hecha pública, incluyendo durante una investigación del senado en 2014.

De acuerdo con un memorando, inclusive el entonces presidente George W. Bush estaba preocupado por las prácticas de interrogación. El memorando, que está fechado el 7 de junio de 2006, dice que durante una reunión ese día, el entonces director de la CIA Porter Goss dijo que el presidente «estaba preocupado sobre la imagen de un detenido, encadenado al techo, vestido con un pañal y forzado a hacerse del baño sobre si mismo».

Los memorandos también ofrecen una robusta defensa de las tácticas de interrogación. Un oficial escribió en marzo de 2005: «Creemos que la inteligencia adquirida de esos interrogatorios ha sido una razón clave por la que al Qaeda ha fallado en lanzar un ataque espectacular en Occidente desde el 11 de septiembre de 2001».

Uno de los documentos ofrece algunas directrices sobre las técnicas.

«Los oficiales de la CIA y otro persona que actúe en nombre de la CIA puede solo usar Técnicas de Interrogación Permisibles», dice el memo, que agrega el ahogamiento simulado y forzar a los detenidos a vestir pañales de adulto con el propósito de la «humillación».

El memo dice que las técnicas «incorporan presión física y psicológica más allá de las técnicas estándar», pero se requiere que personal médico y psicológico esté en el sitio durante todas las interrogaciones que empleen esas técnicas. Ese personal «deberá suspender el interrogatorio si ellos determinan que el sufrimiento, el dolor y el causar heridas físicas y mentales de forma significativa y prolongada podría ocurrir si no se interrumpe el interrogatorio».

El paquete de documentos también incluye un reporte del Inspector General relacionado con la rendición y detención del ciudadano alemán Khalid Al-Masri. El reporte determinó que Masri estuvo detenido por error por meses, inclusive después de que la agencia se dio cuenta que no había justificación para mantenerlo detenido. Lo atribuye en parte a «fallas tanto en la supervisión legal y en el manejo».

Otro reporte desclasificado es una investigación sobre la muerte del militante Gul Rahman en una instalación de detención en Afganistán. El reporte detalla cómo él fue sujeto a música constante, privación del sueño, desnudado hasta su pañal y puesto en una celda «extremadamente fría». Se determinó que Rahman murió de hipotermia mientras estaba detenido.

«Esos nuevos registros desclasificados agregan nuevo detalle a los registros públicos del programa de tortura de la CIA y subrayan la crueldad de los métodos que la agencia usa en sus sitios secretos y oscuros en el exterior», dijo Jameel Jaffer, subdiretor legal de ACLU, en un comunicado.