Obama, después de la casa blanca, ¿una franquicia de la NBA?

Barack Obama ha estudiado la posibilidad de ser propietario de una franquicia de la NBA después de su mandato. Según John Earnest, portavoz de la Casa blanca, el aún presidente de los Estados Unidos estaría «potencialmente» interesado en formar parte de un grupo inversor bajo las circunstancias adecuadas.

No es la primera vez que Obama o su entorno admiten públicamente este interés. La última, el pasado mes de noviembre en una entrevista en ‘GQ’. «He fantaseado con lo divertido que sería construir un equipo. Estaría genial», admitió el presidente de los Estados Unidos.

Según los últimos datos de Forbes, correspondientes a enero de 2016, una franquicia media de la NBA está valorada en unos 1250 millones de dólares (cerca de 1100 millones de euros). Las valoraciones van desde los 3000 millones de dólares de los New York Knicks hasta los 675 millones de los New Orleans Pelicans.

La valoración de las franquicias de la NBA empezó a dispararse con el convenio colectivo de 2011, que mejoraba las condiciones económicas de los propietarios, y sigue subiendo tras la firma del nuevo contrato televisivo, que entrará en vigor a partir de la próxima temporada y triplicará los ingresos de las franquicias.

Aunque todas las franquicias tienen un propietario principal, la figura más común es el inversor minoritario, una persona que forma parte del grupo inversor con una pequeña participación. Posiblemente ése sería el papel de Obama.

El presidente de los Estados Unidos es un reconocido aficionado a los deportes y en particular de la NBA. El pasado domingo, por ejemplo, la Casa Blanca anunció que el presidente retrasó su salida del Air Force One tras un aterrizaje para poder ver el final del séptimo partido de las Finales entre los Golden State Warriors y los ECleveland Cavaliers.