Viajar en avión en Primera Clase es incomparablemente cómodo aunque para el turista gasolero puede ser increíblemente caro. Si no llegaste a hacer el upgrade, acá tenés cinco tips para poder volar en Clase Turista casi como en Ejecutiva.

Hacé el check in online

El 99,9%de las compañías aéras permiten hacer el chequeo por Internet. Cuanto antes, mejor. Habitualmente lo habilitan un día antes de volar. Estate atento y dale duro al F5 para reservar los lugares más cómodos. Si tu empresa es parte del 0,1%, te queda ir lo más temprano posible al aeropuerto y hacer la fila.

Averiguá en qué avión viajás

 

Es importante que sepas en qué avión viajás para conocer la configuración de los asientos. No es lo mismo un Boeing 737 -la popular chancha- que un Airbus 380. Aunque si viajás en una low cost, da lo mismo cualquier aeronave ya que el bajo precio dejó sin lugar a la comodidad.

¿Pasillo o ventanilla?

 

Si el objetivo es ver el paisaje y tomar buenas fotos aéreas, la opción obvia es viajar pegado a la ventanilla. Pero si la intención es ir cómodo, sin dudas elegí pasillo. ¿Por qué? Podés usar el pasillo para estirar las piernas -una vez que pasó el servicio de catering- y también es más cómodo levantarte para ir al baño.

Asientos en primera fila

 

La primera fila es uno de los lugares más cómodos del avión. A veces son más caros esos asientos pero habitualmente tienen las tarifas comunes de la clase turista. La mejor primera fila es la que está justo atrás de la Primera. Otra recomendable es la que está detrás de los baños en algunos aviones. ¡Apurate a pedirla!

Salida de emergencia

Casi el espacio de la Clase Ejecutiva en el “gallinero” como le dicen los auxiliares de vuelo. No son para cualquiera: no están aptos para embarazadas, niños o personas con movilidad reducida. Si no estás en estos grupos, bien podés viajar en el lugar más cómodo. ¡Importante! Estos asientos no se dan por check in online así que tratá de ser simpático con quien te atiende en mostradores y pedíselo.