El asteroide Florence tiene de 4 a 9 kilómetros de diámetro y debido a lo cerca que pasará de la Tierra, es una oportunidad para estudiarlo.

El asteroide Florence pasará cerca de la Tierra el viernes, sin peligro de impacto. Tiene de 4 a 9 kilómetros de diámetro, y representa una oportunidad valiosa para que especialistas lo observen y analicen, consideraron expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Florence es el asteroide más grande observado en la historia de la NASA que haya pasado tan cerca de la Tierra. “Para la ciencia es importante conocer sus propiedades espectrales: espectro de luz y colores. Podremos establecer cuánto mide y cómo es su estructura”, apuntó la investigadora Karina Cervantes, del Instituto de Geofísica de la UNAM, en conferencia de prensa.

La cercanía permitirá que se indague en tamaño real en aspectos de su superficie como “en su topografía, rotación, textura y una determinación más exacta de su trayectoria orbital”, agregó Cervantes.

La investigadora recordó que es un cuerpo casi tan grande como el que generó el cráter de Chicxulub, que tenía 10 kilómetros de diámetro. Al colisionar con la Tierra hace 65 millones de años en el norte de lo que hoy es la Península de Yucatán causó la extinción de innumerables especies vegetales y animales, incluyendo los dinosaurios.

Florence rozará la órbita terrestre a una velocidad de 13,53 kilómetros por segundo. Los científicos podrán observarlo con telescopios y radares, explicó la investigadora Guadalupe Cordero, también del Instituto de Geofísica. Es el asteroide más grande observado en la historia de la NASA.

En la Tierra caen diariamente toneladas de material del espacio, considerados como asteroides de diferentes tamaños. Florence está dentro de los “potencialmente peligrosos” debido a que “sus dimensiones son mayores a 140 metros y su distancia mínima de acercamiento es menor a 19,5 veces la distancia entre la Tierra y la Luna”, señaló Cordero.

El asteroide procede de más allá de Neptuno. Pasará a 7 millones de kilómetros de distancia, es decir 18,38 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.