En el ataúd solo estaba la cabeza, así despidieron a joven asesinado

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Alan Josué Bedolla de 23 años fue asesinado en el estado mexicano de Puebla. Su cabeza fue encontrada en una unidad habitacional de San Bartolo, al sur de la ciudad. Estaba en una bolsa el pasado 24 de mayo luego de 7 días de que el joven estuvo desaparecido.

Las primeras investigaciones de la Fiscalía General del Estado indican que podría tratarse de un homicidio relacionado con la venta de estupefacientes, pues es común que entre células del crimen organizado se envíen mensajes agresivos, asesinando a integrantes de bandas contrarias.

La familia de Alan Josué compartió que la última vez que fue visto, fue el pasado jueves 17 de mayo cuando tenía una cita con una joven, supuestamente su nueva novia que lo acompañaría a hacerse un nuevo tatuaje.

La familia y los amigos de Alan, están desconcertados por la forma en la que terminó Alan. Su velorio tuvo lugar en el panteón de La Piedad al que acudieron sus amigos que velaron un ataúd solo con una cabeza. Piden a las autoridades que se aceleren las investigaciones para encontrar el resto del cuerpo.

Lo difícil para la familia fue recorrer el Servicio Médico Forense, Semefo de Puebla, para ver cuerpos cercenados y tratar de identificar el cuerpo de Alan.

La policía sospecha que Alan murió torturado, pues en la cara presentó golpes contusos que presumen un severo maltrato previo a ser decapitado.

La madre de Alan trabaja como enfermera del Instituto Mexicano del Seguro Social en Puebla y fue ella quién identificó la cabeza de su hijo luego de ir al Ministerio Público el pasado viernes 25 de junio por la mañana. La policía le avisó que había encontrado una cabeza que coincidía con las características y fue cuando también trató de reconocer un cuerpo sin obtener éxito.