La española Lidia Reyes se ha ganado el título de “la mujer más tatuada de Europa”. Sin embargo, después de haber conseguido el récord, ha decidido quitarse con láser los dibujos de su cara, ya que se siente “demasiado llena” y extraña su rostro verdadero. Conoce su historia en esta galería y sorpréndete con los resultados.

“No me estoy quitando los tatuajes de la cara porque no me guste lo que llevo, sino porque me he cansado de verme así”, explicó.

Lidia es madre de dos hijas y se tatuó gracias a colaboraciones de tatuadores profesionales, que dibujaron su piel a cambio de publicitar sus trabajos en las redes sociales.