Gobierno francés vetó los teléfonos celulares en escuelas y colegios

99

El teléfono celular se ha convertido en un elemento omnipresente de la vida cotidiana de grandes y chicos. El debate sobre las reglas de etiqueta de dónde y cómo utilizarlo y a qué edad conviene que los niños tengan uno propio atraviesa el mundo.

El ministro de Educación francés anunció que los celulares serán prohibidos en las escuelas primarias y secundarias a partir de septiembre 2018.

Los teléfonos ya están prohibidos en clase. Pero la prohibición se extenderá a los recreos, el horario del almuerzo y otros momentos de esparcimiento.

“Estos días, los niños no juegan más en el recreo”, dijo el ministro Jean Michel Blanquier. “Solo están enfrente de su celular y, desde un punto de vista educacional, es un problema”.

El ex alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, impulsó una medida similar en 2006 pero los padres se quejaron porque esa prohibición les impedía mantener contacto con sus hijos. En 2015, su sucesor Bill de Blasio derogó la medida. Ahora, los directores de cada escuela de Nueva York establecen su propia política, pero la más aceptada es que los niños pueden llevar sus celulares a la escuela mientras los mantengan fuera de la vista.

Las investigaciones respaldan la medida tomada por el gobierno francés. Un paper de la London School of Economics del año 2015 concluyó que las escuelas que prohibieron los teléfonos celulares vieron que los resultados en los exámenes de sus alumnos de 16 años mejoraron un 6,4% o el equivalente de agregar 5 días de cursada al año escolar. “Encontramos que no solo mejoraron los resultados de los alumnos, sino que crecieron aún más los estudiantes con más dificultades y de familias de menores ingresos”, le dijeron los economistas Philipe Beland y Richard Murphy a la BBC.

No está claro cómo va a funcionar la nueva prohibición en Francia. Los maestros ya alzaron su protesta porque no quieren encargarse de revisar que todos los alumnos dejen sus celulares en armarios y fuera de su alcance durante la jornada escolar.

 

“¿Cómo harán las escuelas para guardarlos? ¿Y cómo harán para asegurar que cada niño reciba su celular de regreso a la salida?”, se interrogó Gerrad Pommier, titular de la Federación de Padres de Escuelas Públicas. En Nueva York, floreció una nueva industria de guarda de teléfonos celulares que cobra alrededor de un dólar diario a los estudiantes, quizás en Francia suceda lo mismo, especula el sitio Quartz.

El ministro de Educación francés no se altera. “En las reuniones ministeriales, dejamos nuestros teléfonos en lockers antes de ingresar, creo que cualquier grupo humano, incluida una escuela, lo puede hacer”.