La virgen de los sicarios

“Oh María, Rosa Mística, madre de Jesús y también madre nuestra. Tú eres nuestra esperanza, nuestra fortaleza y nuestro consuelo. Otorganos desde el cielo tu maternal bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

Con esta oración a la virgen de la Rosa Mística, conocida en un lugar de Medellín como “la virgen de los sicarios”, se encomendaba todos los días alias “JJ” antes de salir a matar en la época de los 80 y 90. Él, un hombre de 40 años, le sigue rezando; ya no lo hace para pedir ayuda divina antes de cometer un crimen, reza para agradecer porque sigue vivo. Inició su juventud como sicario de los combos de Medellín y asegura que esta virgen le dio la puntería para “coronar las vueltas”.

La virgen de los sicarios1

En un pedazo de montaña del exclusivo sector del Poblado en Medellín se encuentra el altar para la “virgen de los sicarios” figura que viste de azul y blanco. Ella, a quien definen como un “misterio” por conceder milagros, recibe a sus devotos en un lugar con paredes y pisos enmarcados con las cientos de placas que la gente le ha llevado por agradecimiento. En estas placas se pueden observar mensajes como: “Gracias Rosa Mística por el favor, milagro, bendiciones o regalo que me otorgaste”.

“La mitad de esas placas son de pillos o bandidos, ya que la virgencita siempre nos ayudó en nuestras vueltas, tuve muchos amigos con los que venía a rezar aquí en los años de malos pasos y ahora ya vengo solo porque la mayoría están muertos o en la cárcel. Yo soy un fiel milagro de esta virgen, ella me sacó de la delincuencia y evitó que me mataran. Aunque suene ofensivo para muchos lo que voy a decir, a mí no me gustaba matar, pero ella me daba el valor para hacerlo y salir bien librado”, relata “JJ”, quien cada martes asiste a verla con un velón amarillo que le prende a su “virgencita”.