Los mejores asientos que deberías seleccionar en un avión

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Pongamos que te has propuesto comprar los boletos para un vuelo largo, de esos que atraviesan océanos y trastocan tu reloj interno. Frente a la pantalla del ordenador y con el ratón en mano vas rellenando tus datos y escogiendo la tarifa que mejor se adapta a tu horario y bolsillo. Todo va como la seda hasta que tienes que elegir asiento. El color verde de las butacas disponibles te asalta y crea un interrogante en tu cabeza. Por supuesto, quieres la mejor de todas: la más segura, con las mejores vistas y en la que disfrutarás de un mejor servicio. Sí, sí y sí, pero, ¿cuál escojo?

Según un estudio realizado por el portal para la búsqueda de vuelos Skyscanner, el asiento favorito de los pasajeros, el más demandado y por ende el primero que suele pasar del verde disponible al rojo ocupado en un avión estándar es el 6A, es decir, en el flanco izquierdo junto a la ventanilla. Esto se debe a dos razones: por un lado, a que los pasajeros sienten que están más cerca de la salida si escogen la parte izquierda de la aeronave (aunque esto no sea necesariamente así) y por otro, cómo no, a nuestro gusto (quizá obsesión) por las buenas vistas del horizonte, las luces de la ciudad y los filtros de Instagram.

Sin embargo, que escojamos el asiento de ventanilla no significa que necesariamente vayamos a poder disfrutar del paisaje. Para decepción de nuestras expectativas y las de nuestros seguidores, hay algunas butacas en las que, en efecto, nos encontraremos con la desalentadora pared gris del avión. Las redes sociales han recogido este particular desengaño con el hashtag #whereismywindow de gente que se pregunta dónde está la ventana por la que ha pagado, lo que ha propiciado la respuesta de una de las aerolíneas más grandes del mundo que, por fin, desvela qué hay detrás del misterio de las ventanillas desaparecidas.

 

El asiento preferido de los pasajeros es el 6A (a la izquierda y con ventanilla), por ser la unión perfecta de silencio y facilidad para el desembarque

En un artículo anterior revelamos que, por razones económicas, las ventanillas no están alineadas con las sillas y que, por lo tanto, quedan atravesadas por los respaldos, lo que obliga a reclinarse para mirar y acercar la cabeza al hueco que le comunica con el pasajero que va adelante o detrás. No obstante, esta singularidad no explica por qué algunos asientos ni siquiera tienen esa parte de ventanilla. Según la información revelada por Virgin todo se debe a una cuestión logística: “En la mayoría de nuestros aviones los conductos de distribución de aire acondicionado pasan por el cuerpo principal de la aeronave. Estos se extienden por el costado del fuselaje hasta los respiraderos superiores, en el espacio donde normalmente estaría, por ejemplo, la ventana del asiento 9A”.

Desde la aerolínea se asegura que no es algo exclusivo de su flota, sino que se trata de una característica muy común en todos los aviones comerciales. De esta manera, si alguna vez te encuentras en un asiento sin ventanas, que sepas que tu sacrificio mantiene al resto de pasajeros a la temperatura perfecta. No obstante, si esto no te reconforta, Virgin proporciona una lista de las aeronaves más comunes y dónde está en cada uno de ellos las ovejas negras de las butacas, algo que de momento no se explicita en la web cuando se compra el vuelo:

Boeing 737-800: asiento 9A.

Airbus 330-200: asiento 39A.

Boeing 777-300ER: asientos 21A y 21K.

Además de por las vistas, un estudio publicado en 2008 en el ‘Clinical Infectious Diseases’ esgrime otra razón por la que decantarnos por lo más alejado al pasillo: los virus se prodigan menos en ventanilla. Asimismo, es la mejor opción si deseas no ser molestado por los demás pasajeros, no vaya a ser que te toque un vecino con incontinencia. También es muy popular entre aquellos que buscan dormir, especialmente para vuelos de larga distancia, pues así pueden descansar apoyando la cabeza junto a la ventana. En tal caso, las mejores filas son las de la parte delantera, donde el sonido de los motores se percibe con menos intensidad.

Si, en cambio, lo que quieres es librarte de las turbulencias, sentarse cerca de las alas permite reducir estas sacudidas, que sobre todo se notan en la parte trasera. No obstante, un estudio realizado por la revista ‘Time’, que analizó los casos de accidentes en Estados Unidos desde 1971, asegura que aquellos que van cerca de la cola tienen un 40% más de posibilidades de sobrevivir a un accidente que aquellos que van sentados en la parte delantera. Pese a la clara diferencia, todo indica a que van a seguir habiendo tortas por conseguir el asiento 6A, el cual es la conjunción perfecta de silencio y facilidad para el desembarque. Y, además, es de los que sí (seguro) tienen ventanilla.