Quería tener más músculos que Hulk, pero casi pierde los brazos

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Los niños de su pueblo, en Brasil, lo llaman “monstruo” y “bestia”. Se trata de Romario Dos Santos Alves, un joven de 25 años, cuyos bíceps están dando la vuelta al mundo.

Según informa este lunes el diario británico The Daily Mail, el brasileño se inyectó aceite y alcohol en los músculos para aumentar de forma superlativa el tamaño.

De esta manera, su musculatura en los brazos y la espalda, se ven “gigantes”, aunque el peligroso cóctel casi le cuesta la vida a Romario y le provocó graves problemas de salud.

De hecho, los médicos estuvieron a punto de amputarle ambos brazos debido a los riesgos que entrañaban las repetidas inyecciones en sus bíceps.

Romario contó a la prensa que en su pueblo, Caldas Novas, los niños lo llaman “monstruo” y “bestia”.

https://www.youtube.com/watch?v=WhC2ibBZHXg