Un abogado te protege frente a un accidente de bicicleta

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Cada vez son más las personas que eligen la bicicleta como su principal medio de transporte. Las ventajas son muchas, y es que van desde la mejora en la salud y la economía familiar hasta la sostenibilidad del medio ambiente. Sin embargo, a lo que parece un mundo color de rosa se une una problemática, los accidentes. El número de muertos por accidentes de bicicleta se multiplica, alcanzando valores que empiezan a preocupar a propios y extraños. Es por esto que en ocasiones se necesita un abogado de accidentes de bicicleta, pues son muchas las razones que llevan a confiar en un profesional del tema para poder recibir una compensación por los daños sufridos.

¿Cómo evitar los accidentes de bicicleta?

No obstante, siempre es mejor prevenir que curar, por lo que se antoja necesario repasar algunos conceptos básicos para evitar, en la medida de lo posible, los accidentes de bicicleta. Por un lado hay que resaltar el seguimiento de las normas de circulación. Si existe un carril bici hay que transitarlo tanto como se pueda, aparte de mantener la atención en la vía, dejando fuera distracciones como el uso del teléfono móvil o de aparatos de música. Además, la utilización de las señales gestuales para indicar cambios de dirección son fundamentales para que el resto conozca las intenciones del ciclista.

Por otro lado llega la utilización de un equipamiento adecuado. Sin negociación alguna, el casco siempre debe formar parte del usuario de la bicicleta, siendo una extensión del mismo que marca la línea entre la vida y la muerte. Que sea adecuado a cada persona es una exigencia tan importante como el uso de ropa clara cuando se está haciendo uso de la bicicleta. Además, si se transita de noche o temprano por la mañana, cuando la luz aún no es clara y la dificultad para poder ser visto por otros vehículos aumenta, hay que equipar el velocípedo con luces adecuadas tanto en la parte delantera como trasera.

¿Qué hacer en caso de accidente?

Si por el contrario ya se ha sufrido un accidente, las vías de actuación se multiplican. En primer lugar es necesario avisar a los servicios de emergencia, ya sean médicos o policiales, para que hagan un chequeo de la situación. Ponerse a salvo es otra de las actuaciones iniciales, además de comprobar el estado físico tras la colisión. Si se dispone de un dispositivo con cámara es conveniente realizar fotografías, para que exista un archivo con el que poder demostrar las causas del accidente y el estado físico.

En segundo lugar, aunque el accidente haya sido leve, es adecuado acudir a un centro médico. Una revisión de un profesional puede ser determinante a la hora de elaborar un parte a través del cual recibir una compensación por los daños causados. Apuntar los datos de contacto de testigos también es una buena práctica, pues pueden servir como prueba a la hora de declarar.

Finalmente, tras el tratamiento médico es aconsejable acudir a un abogado especialista en este tipo de accidentes. Acudir a un profesional puede marcar una gran diferencia, más teniendo en cuenta que el accidente puede causar una baja laboral o una lesión irreversible a partir de la cual corresponde una ayuda para cubrir los costes de esta situación. Este abogado guiará a la víctima a través de un proceso tedioso y complicado, en el cual se necesita ayuda especializada.