Prisión preventiva para expolicía señalado de asesinar a dos policías en la colonia Cerro Grande de Tegucigalpa

Tegucigalpa, Francisco Morazán.- La Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) obtuvo auto de formal procesamiento con prisión preventiva en contra del expolicía Erlyn David Domínguez Banegas por el asesinato y el robo con violencia e intimidación en perjuicio de los policías Carlos Alfredo López Mendoza y Kenneth Ricardo Flores Alvarado, quienes fueron asesinados en el cumplimiento del deber.

Los hechos acaecieron el 4 de abril de 2021 en la colonia Cerro Grande de Tegucigalpa.

La captura de Domínguez Banegas se efectuó el pasado miércoles 17 de mayo, a raíz de allanamientos e inspecciones ejecutadas por la Fiscalía de Delitos Contra la Vida junto con la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y la Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad (TIGRES).

Según investigaciones dirigidas técnica y jurídicamente por el Ministerio Público, los uniformados, luego de atender una denuncia por escándalo en vía pública reportado en el Sistema de Emergencia 911, se trasladaron a la zona 8 de la colonia Cerro Grande en la patrulla policial RPN 517 para hacer las advertencias del caso.

Acto seguido, cuando éstos pretendían retornar a la estación policial de El Edén, pero siempre localizados en la colonia Cerro Grande, se encontraron frente a frente con un vehículo marca Nissan, modelo Frontier, color rojo, cuyo conductor identificado como Erlyn David Domínguez Banegas fue requerido para solicitarle y verificar sus documentos de identificación, no obstante, el sospechoso de forma casi inmediata sacó su arma de fuego marca Girsan, calibre 9 mm y disparó en contra la humanidad de ambos oficiales de policía.

Primero, atacó a quemarropa al policía Carlos Alfredo López Mendoza al momento que llamaba a un supervisor para validar los datos de la documentación del sospechoso y acto seguido arremetió contra el policía Kenneth Ricardo Flores Alvarado cuando huía de su atacante cayendo herido a 20 metros de la patrulla policial y siendo rematado con disparos certeros.

Posteriormente, el imputado tomó el fusil del policía Carlos Alfredo López Mendoza y abandonó la escena del crimen.