Protestas contra el IVA salpicadas de tintes religiosos sacuden a Costa Rica

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, enfrenta por segunda vez en menos de un año jornadas de protestas por la entrada en vigor del nuevo impuesto al valor agregado (IVA), entre otros asuntos, pero esta vez con tintes religiosos que llevaron a renunciar al ministro de Educación.

La policía intervino la madrugada de este martes, incluso con gases lacrimógenos, para quitar bloqueos que transportistas de carga colocaron en la carretera a los puertos del Caribe y en Pérez Zeledón (sur), que tenían varados a unos 1.000 camiones.

Este ciclo de protestas comenzó luego de la Marcha de la Diversidad sexual de la comunidad LGBTI, celebrada el 23 de junio y a la que asistió el presidente.

Las críticas de sectores conservadores arreciaron, al considerar que el mandatario no apoya de igual forma a otros actores de la sociedad, como un grupo de pescadores que se manifestó frente a la Casa Presidencial a inicios de la semana pasada.

Los pescadores pedían políticas favorables a su actividad e intentaron ingresar por la fuerza a la sede de Gobierno cuando les indicaron que serían atendidos por un ministro y no por el presidente.

Basados en parte por una noticia falsa que indicaba que el 28 de junio debían celebrar un acto cívico en los centros educativos por el día del orgullo gay, estudiantes de un centenar de colegios de secundaria se tiraron a las calles el día 27 para exigir la renuncia del ministro de Educación, Edgar Mora.

Los estudiantes también se quejaban de deficiencias en infraestructura educativa y de un plan para crear baños «neutros» que podrían ser utilizados por cualquier estudiante como una medida contra la discriminación de la población transexual.