“Quiero morir”: La desgarradora historia de un niño de 7 años acosado en la escuela sacude Twitter

168

La red social Twitter ha jugado un papel providencial en la vida de un niño francés de solo siete años víctima del acoso repetido de un compañero de clase. El pequeño, harto de sufrir burlas y golpes, manifestó estar dispuesto a morirse con tal de liberarse del dolor.

“Buenos días, soy Charlie, tengo siete años. Voy a la escuela de Notre-Dame, en Verdún [Lorena, Francia]. Desde el año pasado hay un chico que se llama Nathan que me golpea todo el tiempo. Le he dicho a mi mamá que tengo ganas de reunirme con Dios y morirme. Estoy harto de ese niño”, dice el pequeño entre las lágrimas en el video filmado por su hermana mayor con el fin de darle difusión al caso. No obstante, pocas horas después de publicar la grabación en su cuenta de Facebook, la joven lo borró por miedo a las consecuencias.

Ahí podría haber terminado la historia del menor acosado, pero una estudiante de la secundaria, usuaria en Twitter con el pseudónimo @Manue_aldc, logró descargar el citado video antes de ser borrado y lo publicó en su cuenta con el permiso de la familia del niño.

“Es realmente horrible, a la edad de 7 años ya piensa en morir, ¿cuándo se le ocurre a alguien a acosar a una persona hasta el punto de destruirla?”, se preguntaba la chica en el comentario del video. La grabación ha sido reproducida más de 1,5 millones de veces en el momento de la publicación de este artículo.

El niño ha recibido decenas de miles de comentarios de apoyo y algunos internautas han expresado su deseo de castigar a su acosador y agresor. Las autoridades municipales y de la escuela de Charlie, por su parte, han afirmado estar al tanto de la situación y estar trabajando ya en el caso, ya que la madre lo denunció, según Le Parisien.

“No creo que pueda devolverle la sonrisa al pequeño Charlie solo por un tuit, pero gracias a todos por ponerse en contacto con la familia para intentar ayudarlo”, escribió la estudiante tras publicar en su cuenta la foto del pequeño, aguantando en las manos un cartel con la inscripción “gracias, Twitter”.