6 cosas que no debes poner a la ensalada si quieres adelgazar

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No entiendes nada: llevas subsistiendo semanas a base de ensalada ¡y no has perdido ni 200 gramos! Te estás desesperando y ya no sabes que hacer. Bien, tranquilidad. Lo primero, felicitarte por intentar cuidarte y, segundo, debes empezar a valorar lo que le añades a la ensalada, pues los extras que contenga este plato verde pueden hacerte adelgazar o engordar.

De una ensalada a otra pueden virar hasta 500 calorías, por eso debes tener mucho cuidado con lo que le echas a tu menú hipersano, porque puede que lo estés convirtiendo en una bomba calórica, por muy verde que la veas.

Recogemos a continuación una serie de toppings que no has de introducir a tu plato, si tu objetivo es bajar de peso o mantenerlo.

1) Algunas conservas

Hay que echar proteína a las ensaladas, pero no sirve cualquiera. El pollo y el embutido que contienen las envasadas de supermercado no suele ser el de mejor calidad, sobre todo porque las salsas enmascaran el sabor a plástico. Hazte siempre que puedas una ensalada casera con pavo comprado en la pollería y cocinado a la plancha.

Debes evitar asimismo aquellas que tengan más de un ingrediente proteínico. Es decir, si esta tiene frutos secos, no debe llevar pollo; y si lleva pollo, no debe incluir bacon ni atún. Trata de que sea un plato lo más vegetariano posible, pues así será más fácil combinarlo con el resto de alimentos del día en el marco de una dieta variada.

En cuanto a las conservas, son una buena opción, siempre y cuando no estén enlatadas en aceites. Con el atún has de tener especial cuidado si lo consumes en exceso debido al mercurio que contiene, pues puedes envenenarte, lo que puede producir presión arterial alta, endometriosis y dolores de cabeza.

2) Salsas

Los aderezos cremosos como la salsa César o la de miel-mostaza están repletos de calorías. Solo dos cucharadas ya tienen 160 calorías, y casi todas son de grasa.

La nutricionista Marisa Moore recomienda darle sabor al plato con vinagre balsámico o aceite de oliva virgen extra, que es muy saludable para el corazón, recoge ‘Men’s Health’. También puedes hacerte un aderezo cremoso tú mismo en casa a base de aguacate.

3) Pasta o arroz

Las ensaladas con pasta y/o arroz son muy habituales, y aunque no son una opción demasiado mala, has de saber que no es la mejor. Si estás a dieta, lo mejor es que reduzcas su consumo, sobre todo si son carbohidratos refinados (pasta, arroz blanco, pan…). En su lugar, debes optar por carbohidratos integrales (arroz integral, quinoa…), tal y como recomienda Michael Roussel, el creador de un exitoso programa de pérdida de peso que recoge en su libro ‘The MetaShred Diet’.

No es necesario que elimines los hidratos de tu dieta, pero si estás a régimen lo recomendable es que la proporción sea pequeña, e ir cambiándolos durante la semana. Un día puedes poner patata cocida, por ejemplo, y el siguiente un poco de quinoa.

4) Picatostes

Aunque estos cuadraditos de pan dan sabor y consistencia a tu ensalada, no son recomendables si quieres adelgazar: un pequeño puñado puede agregar casi 100 calorías a tu plato. Moore recomienda añadir nueces para obtener el mismo efecto: son muy saludables, ya que reducen el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares, según apunta el doctor Emilio Ros, jefe de la Unidad de Lípidos del Hospital Clínico de Barcelona.

Eso sí, no has de pasarte con la cantidad: no deberías tomar más de un puñadito de frutos secos en total al día. Como ocurre con los hidratos, no debes eliminarlos de tu dieta por completo, pero sí tener cuidado, ya que puedes estar inflándote a calorías sin saberlo. En ‘Sheknows’ recomiendan guiarse por la regla de la palma de la mano: en cada plato come solo lo que quepa sin que se caiga. La misma cantidad vale para semillas y pipas (y no acumulable, que nos conocemos).

5) Queso

La mayoría de las personas añaden queso a sus ensaladas, y de sobra es sabido que este lacteo engorda aunque esté cortado en pequeños tacos. Media taza de queso puede suponer más de 250 calorías y 20 gramos de grasa. No muy lejos de algunas porciones de tarta. No te lo prohíbas del todo, pero vigila la cantidad u opta por su versión light.

6) Fruta deshidratada

Los arándanos y pasas deshidratadas no son muy buenos si queremos adelgazar: un cuarto de taza tiene alrededor de 22 gramos de azúcar y 100 calorías. En su lugar, es mejor optar por una porción de fruta fresca de temporada, como media taza de uvas en rodajas o mandarinas, así daremos sabor de manera sana.