Sus suegros le ofrecieron $10,000 por botar a su hijo, y ella aceptó

El dinero no puede comprar amor, pero quizá sí pueda comprar un desamor. Tal es el caso de una chica de origen cubano que aceptó una generosa e inusual oferta de la familia de su prometido.

Sus suegros le ofrecieron $10,000 por botar a su hijo, y ella aceptó. Sin embargo, no lo hizo únicamente por el dinero.

Según narró la chica en Reddit, comenzó a salir con su novio en la universidad y luego de una relación de cinco años, él le pidió que se casara con él. No obstante, la familia de él, de orígenes tradicionales asiáticos, estaban en desacuerdo con su relación. “Dejaron muy claro que pensaban que no era digna de él y durante los años que salí con él me trataron como a un subhumano“, aseguró la usuaria identificada como Itookabribe23.

Al formalizar su compromiso para casarse, la chica empezó a notar que él actuaba de manera controladora, quería saber dónde estaba todo el tiempo y sugirió que, después de la boda, él programaría las actividades de ella para saber sus movimientos exactos. Además se dio cuenta de que era alcohólico y a menudo tenía conductas violentas en estado de embriaguez. Esto le hizo reconsiderar su decisión de casarse, pero se convenció de manera definitiva tras una conversación con la que iba a ser su suegra.

La madre de él la invitó a almorzar y fue ahí donde le propuso el soborno: la familia, de grandes posibilidades económicas, estaba dispuesta a pagar $10,000 para que ella rompiera su compromiso. Itookabribe23 tomó el dinero y prometió mantener el secreto. Así que esa misma noche rompió con el novio, tomó sus cosas y se mudó del departamento que compartían.

No ha contestado las llamadas de su ex y aunque de todos modos planeaba terminar con él, escribió su historia en el popular foro para conocer la opinión de otros usuarios. “Esto suena como un ganar-ganar. Y salvaste a todos de perder el tiempo“, le describió una persona.”Que te ofrezcan $10,000 para hacer lo que vas a hacer de todos modos es como un milagro de Navidad, ¡por Dios!”, exclamó otra. “Sólo piensa lo malo que habría sido una vez que estuvieran casados ​​y estuvieras embarazada de su hijo. No te sientas culpable por tomar el dinero”, expresó un tercero.