Un exfuncionario ruso acusado de extorsión se suicida de un tiro en la sala del juzgado

Un antiguo jefe del departamento de transporte del Servicio Federal de Instituciones Penitenciarias de Rusia (FSIN, por sus siglas en ruso) se suicidó este miércoles de un disparo en un tribunal de Moscú luego de ser condenado a tres años de prisión por extorsión.

Víktor Svirídov, de 71 años, estaba acusado de haber conseguido 10 millones de rublos (unos 158.000 dólares) del exdirector adjunto del FSIN, Alexánder Sapózhnikov, mediante prácticas extorsivas. El acusado debería haber sido detenido en la sala del tribunal.

Se informa que Svirídov, que insistió en su inocencia, se disparó después de que la jueza anunciara el veredicto.

Desde el Tribunal de la ciudad de Moscú precisaron que el acusado fue condenado a tres años de reclusión, una sentencia por debajo del límite inferior de la pena prevista por el Código Penal ruso para el delito que se le imputaba, que contempla castigos de entre 7 y 15 años de prisión.

De momento no está claro cómo Svirídov logró entrar la pistola a la sala del tribunal. El Comité de Investigación de Rusia ha iniciado una indagación al respecto. El organismo asimismo abrió un caso penal por negligencia.

«Los investigadores harán una evaluación legal de las acciones de […] los funcionarios responsables de organizar el control de acceso […] al sitio. Además, se verificará el funcionamiento de los detectores de metales instalados en la entrada del tribunal», comunicó el Comité de Investigación.

«No tengo ni idea de cómo pudo llevar la pistola consigo. Entró por separado, [ya que] llegó aproximadamente media hora antes de la hora señalada», explicó el abogado del difunto, Grigori Ivaníshchev, citado por el canal de Telegram Podyom.

El Tribunal de la ciudad de Moscú informó que los detectores de metales ubicados en la entrada del edificio se encontraban en buen estado y funcionaron de manera regular durante todo el día.

A Víktor Svirídov le habían diagnosticado un cáncer del cuarto grado más agresivo y se esperaba que, debido a su enfermedad, el tribunal no le impondría una pena de cárcel, declaró el abogado.