Una madre se niega a recibir quimioterapia para salvar a su bebé

Estados Unuidos.– Ashley Bridges era feliz con su novio, Jonathan Caughey y su hijo Braiden, de vez en cuando la mujer sufría de un fuerte dolor de rodilla, que empezó a molestarla desde la primavera de 2012.

Con el paso del tiempo, el dolor se fue intensificando y a pesar de acudir a múltiples doctores nadie descubría la causa.

Fue hasta en 2013, cuando por el insoportable dolor la mujer fue trasladada a la sala de urgencias de un hospital.

«Tenía un dolor insoportable en mi rodilla y ya no podía sentir los dedos de mis pie. Así que fui al hospital y lo hicieron un examen de rayos X», dijo

El doctor le dio un diagnóstico que no se esperaba, «Usted tiene cáncer». La mujer solo tenía 24 años cuando recibió ese duro golpe. Se trataba de Osteosarcoma o cáncer de huesos.

Bridges se sometió a cirugía para reemplazar la rodilla y la mayoría de su fémur. Los médicos también dijeron que debía comenzar la quimioterapia de inmediato, para evitar el riesgo de que el cáncer se extendiera. Pero entonces Bridges estaba embarazada de 10 semanas de una niña.

«Me dijeron que lo que probablemente le sucedería a Paisley. Lo más probable es que muriera”.

La madre ni siquiera se planteó tomar las quimioterapias, ya que la vida de la niña era más importante para ella y a pesar de que podría costarle la vida, retrasó el tratamiento.

La decisión de la mujer logró su recompensa y en julio dio a luz a su hija Paisley. Desgraciadamente un estudio reveló que el cáncer se había extendido en todo su cuerpo, incluso en su cerebro.

Los médicos le han dicho que tiene pocos meses de vida, pero ella todavía sigue planteándose metas.

«Estoy realmente luchando para llegar al primer cumpleaños de Paisley en octubre. He superado ya Acción de Gracias, Navidad y enseguida llega el cumpleaños de Braiden en marzo. Yo sólo voy a seguir marcándome pequeñas metas para mí y ya veremos».

La madre, al preguntarle qué podría ser su legado, menciona «Quiero que mis hijos sepan cuánto los amo y cuánto he luchado por ellos».