Vodka hecho en Chernobyl: seguro para la salud, dicen algunos científicos

LONDRES — ¿Beberías algo llamado «Atomik», cuyos ingredientes provienen de un lugar cercano a Chernobyl?

Científicos del Reino Unido y Ucrania destilaron vodka utilizando granos y agua de un lugar que se ha convertido en un sinónimo de desastre nuclear y contaminación, y dicen que está libre de radiación tóxica.

Buscan demostrar que la agricultura segura es posible en algunas de las zonas abandonadas alrededor de Chernobyl, y planean producir más licor artesanal como una iniciativa para apoyar a la comunidad local.

«Creo que es la botella de licor más importante del mundo porque podría contribuir a la recuperación económica de las comunidades que viven dentro y en los alrededores de estas zonas abandonadas», dijo Jim Smith, profesor de Ciencia Medioambiental en la Universidad de Portsmouth, a través de un comunicado en el que se anunció el proyecto.

La explosión, el colapso y el incendio en la planta nuclear de Chernobyl en 1986 en Ucrania provocaron la emisión más grande de radiación y material radiactivo de la historia. El accidente se convirtió en símbolo internacional de los peligros de la energía nuclear y la radiación invisible pero mortífera.

Más de tres décadas después, la transmisión de una serie de televisión este año puso bajo los reflectores a las víctimas del desastre y a los peligros restantes en la zona de exclusión de Chernobyl, con una extensión de 4144 kilómetros. Esa área, que se encuentra en su mayor parte en el norte de Ucrania y se extiende hasta Bielorrusia, es donde los niveles de radiación han sido más altos, así que el acceso es muy restringido.

Se ordenó a los residentes que evacuaran la zona de exclusión y una «Zona de reasentamiento obligatorio» adicional, pero algunos se rehusaron. Los viajeros curiosos también han visitado el lugar, para echar vistazos a las ciudades en ruinas y abandonadas, y explorar los densos bosques que se han reapropiado de gran parte del paisaje. Volodymyr Zelensky, el nuevo presidente de Ucrania, ha hablado de convertir la zona en una atracción turística oficial.

Con el proyecto del vodka, el profesor Smith y sus colegas esperan atraer la atención sobre la gente que sigue viviendo en la zona de reasentamiento, partes de la cual dice que son relativamente seguras.

«Desde la década de 1990, me he dado cuenta de que la radiactividad no es el problema aquí», dijo en una entrevista. «Hay problemas sociales y económicos».

Hace cuatro años, Smith y sus colegas en el Reino Unido y Ucrania comenzaron a considerar la posibilidad de producir cultivos y recolectar agua para destilar una bebida apta para su consumo y su venta en Occidente.

Dijo que miles de personas aún están vivas en el área oficialmente abandonada, y que la tasa de desempleo entre ellos es de casi el 50 por ciento. La agricultura y las nuevas inversiones están prohibidas, lo cual hace que la posibilidad de la recuperación económica sea poco probable.

La pregunta, señaló, era cómo mejorar la vida de las personas que viven en la región, y el gobierno aprobó el comienzo de la producción de vodka como proyecto de investigación.

Para producir el grano, el equipo usó el terreno de una granja dentro de la zona de exclusión que tenía niveles de radiactividad típicos del área. Extrajeron el agua de un acuífero que está cerca de la planta de energía pero que no está contaminado, y produjeron el producto final justo afuera de la zona de exclusión, en una reserva silvestre.

Los científicos presentaron su análisis del proceso, los riesgos y los resultados en un informe publicado este mes. Informaron haber encontrado algo de radiactividad en el grano, pero, debido a que la destilación elimina las impurezas, el único material radiactivo en el vodka era un resto de carbono-14, a un nivel que dijeron que está presente de manera natural en el alcohol.

Él y sus colegas proponen la producción comercial del vodka Atomik, usando granos obtenidos principalmente de la zona de reasentamiento menos contaminada, donde la agricultura aún no está permitida. Planean producir por lo menos un par de cientos de botellas al año, y devolver el 75 por ciento de las ganancias a la comunidad.

Los científicos especializados en la observación a largo plazo de la vida silvestre en la región abandonada encontraron pruebas de que la naturaleza se ha adaptado a la radiación e incluso está prosperando. Algunas especies de aves parecen haberse ajustado a su entorno produciendo más niveles de antioxidantes para contrarrestar la radiación, y la población de algunas especies de mamíferos ha crecido.

A una dosis bastante alta, la exposición a la contaminación emitida en Chernobyl puede ser letal o provocar enfermedades en el futuro.

La Organización Mundial de la Salud ha predicho que la radiación podría causar 4000 muertes prematuras a causa del cáncer. Alrededor de 6000 personas han sido tratadas por cáncer de tiroides, a menudo muchos años después del accidente.

Actualmente, los niveles de radiación son miles de veces más bajos de lo que eran justo después del accidente, pero todavía están por encima de los límites prudentes establecidos por las autoridades ucranianas. El profesor Smith dijo que la mayoría de las zonas abandonadas ahora son seguras.