Niñas en Missouri son obligadas a casarse con sus violadores

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Missouri es el destino nacional para casarse con niñas, y las leyes así lo permiten, dejando incluso que se casen con sus violadores.

De 1999 a 2015, más de mil niñas de 15 años se casaron en Missouri. De todos esos matrimonios, más de 300 eran con hombres mayores de 21 años, entre ellos algunos que tenían hasta 50 años.

Un reportaje de Kansas City Star, reveló algunos desgarradores casos en el que las niñas, muchas ahora divorciadas después de sufrir más abusos de sus esposos, buscan reconstruir sus vidas descubriendo por primera vez lo que en verdad es el amor.

Si se toma en cuenta que en muchos casos hubo sexo premarital (más evidente cuando la niña estaba embarazada), esos hombres serían, a todas luces, sus violadores.

Sin embargo, esto deja ver un problema que sigue existiendo: Missouri se ha convertido en el destino nacional para personas que se quieran casar con menores de edad, pues las leyes lo permiten así, requiriendo únicamente la firma de uno de los padres como consentimiento para el matrimonio, sin importar si el otro progenitor se opone.

Sin embargo, hay esperanza. Cada vez más políticos y activistas se unen para acabar con el matrimonio con niñas, y al fin se ven señales de lucha desde un punto de vista legal.

La republicana de Missouri, Jean Evans, respaldó una propuesta de ley que busca prohibir el matrimonio con niñas de 14 años o menores, así como requerir un permiso de un juez con niñas entre 15 y 17 años.

En Missouri no hay un mínimo de edad para casarte, menores de 14 requieren un permiso de un juez.

Asimismo, el Estado estaría capacitado para prohibir un matrimonio con un menor de edad, cuando la pareja tuviera 21 años o más.

Se espera que estas iniciativas acaben con un tipo de abuso extremadamente común pero poco hablado en los Estados Unidos, en donde aprovechándose de la inocencia de niñas pequeñas, hombres mayores les prometen el sol y la luna con tal de obtener lo que quieren.

Y como una víctima lo dijo, ahora conociendo la realidad de lo que hace más de una década vivió, “a los 15 le hubiera creído a cualquiera que me dijera que me amaba”.