Padre hondureño recibe permiso humanitario para acompañar los restos de su hija tras suicidarse en Estados Unidos 

Una niña hondureña que vivía en Nueva York intentó suicidarse tras enterarse de que su padre había sido detenido en la frontera y estaba por ser deportado nuevamente; ella quedó con muerte cerebral y él ahora tiene permiso para estar en Estados Unidos, pero solo para desconectarla antes de ser deportado.

La única hija de Manuel Gámez, Heidy, obtuvo un asilo político por parte del gobierno de Estados Unidos hace algunos años, pero él no lo logró y fue deportado. Ella se quedó a vivir en Nueva York con la esperanza de que su padre estuviera a su lado algún día, y él luchaba por eso.

Heidy estaba bajo el cuidado de dos tías, hermanas de Manuel, y mientras esperaba a su padre aprendía inglés, se adaptaba a su vida en Estados Unidos y soñaba con estudiar medicina.

Sin embargo, la tristeza la azotaba al extrañar a su padre y era aún peor cuando se enteraba de que sus intentos para llegar a ella eran frustrados.

Eso fue lo que ocurrió hace unos días cuando se enteró de que su padre había sido detenido nuevamente en la frontera y estaba en un centro de detención a la espera de ser deportado otra vez.

La niña se encerró en su habitación e intentó quitarse la vida ahorcándose tras recibir la noticia, según asegura una de sus tías.

Manuel estaba en un centro de detención en Texas cuando se recibió la noticia de que su hija intentó suicidarse, eso lo derrumbó.
“Le prometí que íbamos a estar juntos. Yo creo que ella fue perdiendo la fe”, dijo Manuel a CNN asegurando que esto es lo más duro para un hombre.

Ahora él está en Nueva York, por fin junto a su amada hija, pero solo para acompañarla en sus últimos momentos de vida antes de ser desconectada y de que él sea deportado.

El hondureño recibió un permiso humanitario por parte de ICE para estar con su hija, pero un monitor en el tobillo lo vigila y solo estará en suelo estadounidense por dos semanas.

Manuel llegó a Estados Unidos en 2007 con el sueño de tener oportunidades y ofrecer una mejor vida a su familia, como la mayoría de los inmigrantes.

El hombre dejó en Honduras a su hija y a su padre, y en los siguientes años trabajó como mecánico en Long Island.

En 2014, el padre de Manuel fue asesinado por miembros de la MS-13 tras no acceder a extorsiones, entonces supo que era momento de llevar a su hija a vivir a Estados Unidos con él.

Tras dos intentos de estar en Estados Unidos cruzando ilegalmente la frontera, Manuel por fin logró reunirse con su hija, antes de darle un último adiós.

Si tú o alguien que conoces están experimentando pensamientos suicidas, la ayuda está disponible, no estás solo. Puedes llamar a la Línea Nacional de Prevención del Suicido al 1-800-273-8255.

Para asistencia en español puedes marcar al 1-888-628-9454, el servicio es gratuito y está disponible las 24 horas del día los siete días de la semana. Cabe destacar que todas las llamadas son confidenciales.