Javier Duarte, el exgobernador símbolo de la corrupción en México, podría quedar libre

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Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz que se convirtió en símbolo de la corrupción en México, podría salir de prisión.

Esto, luego de que se venció el plazo para que la Procuraduría General de la República presentara cargos de delincuencia organizada contra Duarte, luego de que el político fuese acusado de encabezar una red de desvío de recursos a través de empresas fantasma.

Al no sostener los cargos de delincuencia organizada que originalmente había presentado la Fiscalía mexicana, se abre la puerta para que Duarte pueda seguir su proceso legal en libertad, ya que era el único cargo que ameritaba prisión preventiva.

Sin embargo, Duarte todavía enfrenta cargos por lavado de dinero y asociación delictuosa.

De este modo, será el juez encargado de llevar el caso quien determine si Duarte debe mantenerse en prisión o podrá ser liberado, a pesar de que estuvo prófugo de la Justicia mexicana durante varios meses tras abandonar su puesto como gobernador de Veracruz.

Personaje repudiado

Según la investigación original de la PGR, Duarte y sus cómplices consiguieron robar y lavar al menos 400 millones de pesos (21 millones de dólares) extraídos de las arcas públicas de Veracruz, dinero que fue utilizado, entre otras cosas, para pagar una vida de lujos y adquirir propiedades.

Duarte se convirtió en uno de los políticos más repudiados de México tras varios escándalos durante su gobierno en Veracruz, desde el incremento de la violencia, el asesinato de periodistas, la represión contra ancianos, la retención de pagos a la universidad local y la manera en que se inyectó agua destilada a niños con cáncer en lugar de medicinas.

Tras ser capturado en Guatemala en abril de 2017 con una sonrisa que despertó la indignación popular, Duarte se convirtió, junto con su esposa Karime Macías (también involucrada en la red de desvíos y quien vive en un lujoso barrio de Londres), en la pareja más repudiada de la política mexicana.

De ahí que la noticia sobre su posible liberación despertó una serie de críticas en México, ante la imposibilidad del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto de sustentar las acusaciones contra el gobernador, lo cual ha revivido la idea de que la captura del exgobernador pudo tratarse de una maniobra política ante el escenario electoral de 2017 y 2018.

Una versión que cobró cierta notoriedad, luego de que Duarte afirmara desde la cárcel que “se estaba mordiendo un huevo para no decir lo que tengo que decir”. Esto, luego de que existen varios indicios de que el gobierno de Veracruz inyectó dinero ilegal a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012.

¿Qué sigue?

Tras vencerse el plazo de la PGR para presentar cargos, se realizará una nueva audiencia entre 30 y 40 días naturales, en la cual, la defensa podrá contestar a la acusación de la fiscalía.

Durante dicha audiencia, el juez determinará qué pruebas considera válidas y cuáles no, y las que prevalezcan serán las que se presenten en el juicio oral que se realice posteriormente ante un nuevo Tribunal.

Manuel Hernández Borbolla